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Eneagrama

El Eneagrama de la Personalidad, normalmente conocido simplemente como Eneagrama, es una aplicación del Eneagrama del Cuarto Camino. El sistema del Eneagrama describe nueve tipos de personalidad distintos y sus interrelaciones, asociadas a esta figura. 

El Eneagrama es entendido y enseñado, principalmente, como una tipología de personalidad, el Eneagrama de la Personalidad también se enseña como método para desarrollar estados superiores del ser, la esencia e iluminación. Cada tipo de personalidad asociada al Eneagrama representa un mapa de características que denotan patrones de pensamiento, sentimiento y comportamiento. Uno de los propósitos del Eneagrama es aprender sobre el tipo de uno mismo y los patrones y hábitos asociados a ese tipo con el fin de autocomprenderse y autodesarrollarse. 

Los partidarios de esta teoría creen que cada tipo de personalidad del Eneagrama está basado en un patrón de a dónde se dirige la atención. Creen que aprendiendo sobre el tipo de cosas a las que uno atiende y dedica energía habitualmente, uno puede observarse a sí mismo de forma más precisa y desarrollar más conocimiento sobre uno mismo, y que mejorando dicho conocimiento con la ayuda del Eneagrama, uno puede ejercer mayor elección sobre el propio comportamiento en lugar de entrar en patrones de pensamiento, emoción y comportamiento de forma automática, rutinaria e inconsciente. 

En las décadas recientes, el término Eneatipo ha sido utilizado en algunas de las principales publicaciones de la materia (abreviando “Tipo de personalidad del Eneagrama”). Este término está siendo aplicado en varias áreas que incluyen psicoterapia, negocios, coaching, desarrollo organizacional, artes, etc. 

Don Richard Riso mantiene que la figura del eneagrama tuvo origen alrededor del 2500 a. C. Está compuesta de tres partes, el círculo, el triángulo interno, y la “figura periódica”. En algunas tradiciones espirituales esotéricas, el cículo simboliza unidad, el triángulo interno simboliza la “ley de tres” del Cuarto Camino, y la figura periódica hexagonal representa la “ley de siete” del Cuarto Camino. 

George Gurdjieff

El símbolo del Eneagrama del Cuarto Camino fue llevado a la atención del mundo moderno por George Gurdjieff, el originador de una escuela de trabajo espiritual cerca de París en los años 1930s. Aunque Gurdjieff utilizó este eneagrama para describir las posibilidades de desarrollo humano, su concepto del diagrama estaba relacionado con la comunicación de conocimiento ancestral y el proceso de “auto-trabajo” a través del cual individuos adquieren conocimiento sobre su propia naturaleza, más que con la categorización de tipos de personalidad. 

Los nueve tipos

De acuerdo a la teoría del Eneagrama de la Personalidad, los puntos del eneagrama indican cierto número de formas en las que los nueve tipos de personalidad humana (“Eneatipos”) están conectados psicológicamente.Es habitual referirse a las personas de cada Eneatipo por el número del punto del Eneagrama (Unos, Doses, Treses, Cuatros, etc.) que indica su espacio psicológica y lugar de conexión a otros tipos. A menudo también se les dan nombres que sugieran alguna de sus características más distintivas.A continuación, descripciones breves de los nueve Eneatipos:

  1. Son personas que reprimen su ira, pues no la consideran una cualidad perfecta. Buscan la perfección y hablan en términos de bien / mal. En su estado más sano, son tolerantes y muy éticos.
  2. Son personas que fingen humildad para tapar un profundo orgullo. Es el tipo de personalidad que requiere sentirse necesitada. Dan fingiendo no esperar, pero precisan agradecimiento. En su estado más sano, son realmente altruistas.
  3. Son máscara pura. Se desarrollan en función de brillar para el resto de personas. Una profunda vanidad. Están muy identificados con su trabajo, y suelen conseguir lo que se proponen, brillando en ello. En su estado más sano, son sinceros y muy productivos.
  4. Su compulsión más profunda es la envidia. Están muy pendientes de los demás, y creen que nunca tendrán aquello de lo que carecen. Enganchados al pasado. En su estado más sano, son muy empáticos y creativos.
  5. Científicos de gran profundidad, son muy ascetas. Los observadores por antonomasia. se caracterizan por la avaricia, porque no saldrán de su escondite hasta estar bien seguros de que tendrán suficiente energía. Muy autosuficientes. En su estado más sano, son desapegados y generosos.
  6. Su fijación es el miedo. Suelen imaginar siempre los peores escenarios. Buscan la autoridad y al tiempo huyen de ella. Fingidores de autoconfianza, que oculta un profundo miedo por lo que les pudiera pasar. En su estado más sano, son valientes y muy buenos compañeros.
  7. Huyen del presente, planificando futuros, y lo hacen constantemente. La gula de experiencias en la vida. Como no se quieren perder nada, no profundizan tampoco en nada. Máscara de alegría, evitan el dolor en todas sus formas. En su estado más sano, son muy animadores, capaces de disfrutar el presente como nadie.
  8. Imparten justicia (a su modo). Su fijación es la lujuria o el exceso; tienen mucha autoconfianza, van por la vida necesitando ser fuertes y prevalecer sobre las circunstancias. Fuerte personalidad, y defensores de ” los suyos ” (El líder, el padrino). En su estado más sano, son protectores, ayudando al otro de forma magnánima.
  9. El pacificador. Les frena la pereza. Se funden con el entorno y les cuesta mucho expresar sus necesidades. Entienden todas las opciones y es muy difícil discutir con ellos, pues evitan como pueden el conflicto. En su estado más sano, son muy buenos mediadores, calmando los extremismos.

  

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